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Síntomas del Síndrome de Asperger en la infancia
SALUD | | 2020-10-16 |
Agencias.- El Síndrome de Asperger (SA), es un trastorno de la infancia que afecta predominantemente a varones y es similar al autismo pero en su versión más pura y menos grave, de acuerdo a la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Los padres de familia podrían comenzar a notar los síntomas o signos del Síndrome de Asperger en sus hijos cuando llegan a los 2 o 3 años de edad, debido a que este se manifiesta en su comportamiento.

De acuerdo con la definición de la OPS, el Síndrome de Asperger se caracteriza por "un daño grave, persistente y clínicamente significativo, de la interacción social y patrones de conducta repetitivos, restringidos y esteriotipados. En contraste con el autismo, no hay atrasos clínicamente significativos en el lenguaje o en el desarrollo cognitivo".

Cuando los padres comienzan a notar algo extraño en el comportamiento de sus hijos y acuden a innumerables revisiones médicas, hasta que finalmente dan con el diagnóstico de síndrome de Asperger, suelen preocuparse por la forma de vida que les espera a sus hijos, sin embargo, van aprendiendo los cuidados y el tratamiento adecuado para mejorar su calidad de vida.

¿Cómo reconocer el Síndrome de Asperger?
Entre los síntomas o signos de Síndrome de Asperger están la gran habilidad de memoria, el uso levemente raro del lenguaje, el uso de ejemplos literales que leen o escuchan; quienes padecen este síndrome suelen ser felices con rutinas y ambientes estructurados, y continuamente muestran mal comportamiento por frustración y ansiedad.

También suelen tener intereses limitados o una preocupación inusual con un objeto en particular hasta la exclusión de otras actividades, además realizan rutinas o rituales repetitivos.

Destacan también algunas peculiaridades en el habla y el lenguaje, como hablar de manera demasiado formal o monótona. Presentan también problemas con comunicación no verbal, inclusive el uso restringido de gestos, expresiones faciales limitadas o inadecuadas, o una mirada peculiar y rígida.

Puede haber quien defina al SA como un forma de autismo de alta funcionalidad puesto que comparte con este varias características. El SA suele diagnosticarse entre los cuatro y los once años.

La OPS indica que muchos de lo pacientes no son remitidos al psiquiatra debido a que no con considerados como un problema, y aunque no hay un tratamiento específico, este consiste en manejar los síntomas conductuales y la comorbilidad de forma independiente.

Asimismo, menciona que los datos epidemiológicos más recientes indican que el Síndrome de Asperger afectaría a unos 20-30 de cada 10,000 niños y serían 70 de cada 10,000 para el conjunto de Trastornos del Espectro Autista (TEA).

Situándonos un poco en las investigaciones en el pasado de este padecimiento, la OPS menciona que el Síndrome de Asperger fue descrito por primera vez en 1944 por el pediatra Austriaco Hans Asperger, quien también acuñó el término "autista" para caracterizar este trastorno en sus publicaciones. A partir de entonces, se ha ido develando la importancia de este trastorno, tanto por su elevada prevalencia, como por la repercusión social que comporta en las personas que lo padecen.

A pesar de su descubrimiento en aquel entonces, el SA no fue reconocido oficialmente por la comunidad científica internacional hasta principios de la década de los noventa.

Aunque Asperger sostuvo firmemente que el trastorno tenía una causa neurobiológica7, el SA principalmente es de origen genético en un 30-60% de los casos. La mayor parte de éstos, tienen antecedente familiar en grado variable de consanguinidad; con problemas sociales, de comunicación o ambos.

Los estudios señalan que la inteligencia del niño con Síndrome de Asperger "es normal, pero lo más común es que posean un cociente intelectual (CI) total normal-medio o normal-bajo".

Aunque el SA se diagnostica principalmente en niños, se está diagnosticando cada vez más en adultos que buscan atención médica para afecciones de salud mental como depresión, trastorno obsesivo-compulsivo y trastorno de hiperactividad con déficit de atención.